
La pasada Navidad compramos una botella de vino tinto especiado de origen alemán, un vino que se toma caliente y resulta realmente agradable de tomar, calienta el cuerpo y no es excesivamente peligroso en cuanto al alcohol, puesto que gran parte se evapora al ponerlo a hervir. Aun así hay que tomarlo con precaución. Según la etiqueta la proporción de ingredientes es 90% vino y 10% especias (clavo, canela y cáscara de naranja y limón).

La cuestión es que nos sobró media botella y andaba yo pensando que hacer con el vino antes de que pudiera echarse a perder. Había visto por la red algunas recetas de bizcochos con vino y decidí que esta era mi ocasión, así que conseguí el mejor bizcocho de chocolate de la historia de mi cocina, incluso Miguel que no es muy amigo del chocolate quedó enamorado del sabor de este bizcocho.
Ingredientes:
- 4 huevos.
- 200 gr. de azúcar.
- 200 gr. de mantequilla.
- 200 gr. de harina.
- 180 gr. de cacao tipo Cola-Cao.
- 20 gr. de cacao puro Valor.
- 115 ml. de vino tinto especiado.
- 1 sobre de levadura tipo Royal.
- Azúcar glass para decorar.

Hace unos días, dando una vuelta con mi amiga Ruth, pasamos por el mercadillo de Azuqueca y en uno de los puestos vi “romanescu”. No imagináis la alegría que me dio, aquí la verdad es que ver ciertas cosas es casi ciencia-ficción.

Tiene un aspecto precioso y llamativo.

Evidentemente compré una, no podía perder la oportunidad. Preparé una receta sencilla para poder disfrutarla sin matar el sabor. Si no la habéis probado nunca os animo a hacerlo, tiene un sabor muy suave, es más sutil que el brócoli y que la coliflor y tiene más propiedades nutritivas, entre ellas el ácido fólico.
Ingredientes (para 4 comensales):
- 1 romanescu.
- 4 patatas hermosas.
- 1 cucharada de mantequilla.
- 200 ml. de leche.
- 4 lonchas de bacon.
- Queso rallado.
- Aceite de oliva, sal.

Una de las cosas que más me gustan en el mundo es la leche merengada, pero la auténtica. Recuerdo que de pequeña cuándo íbamos la familia al cine al centro de Madrid, a la Gran Vía, Callao…siempre terminábamos la tarde merendando una leche merengada y unas tortitas con nata en una conocida cafetería cerca de Sol. Es uno de esos sabores que te dejan marcado, que no se borran y que recuerdas aunque lleves años sin probarlo.
Esta tarta de leche merengada no tiene aquel sabor de mi infancia, igual que tampoco lo tienen los helados de leche merengada que son tan fáciles de encontrar pero bueno, están más a mano y por decirlo de alguna manera “consuelan” el paladar. Un día de estos voy a pasarme por allí (ni siquiera sé si existe todavía el sitio). Os contaré.
Ingredientes (para 8-10 raciones):
- 200 gr. de galletas tipo Digestive.
- 90 gr. de mantequilla.
- 1 litro de leche.
- 500 ml. de nata para montar (no hay que montarla).
- 3 sobres de cuajada.
- 90 gr. de azúcar.
- 1 palo de canela.
- 1 cáscara de limón.
- Ralladura de limón y canela en polvo.

Si la receta anterior Tartaletas de salmón ahumado y jamón de york os ha parecido sencilla, la que os dejo ahora lo es aún más y os servirá para acompañar ese otro aperitivo que seguro que estáis pensando en preparar este fin de semana. He de decir que este aperitivo me lo descubrió Miguel, como otras muchas cosas. Diferente, original y con un juego de texturas y sabores que divierten al paladar.
Ingredientes:
- 12 rabanitos (1 bolsa).
- Mantequilla (podéis cambiarla por margarina)
- Sal y pimienta negra.

Esta tarta ha pasado a ser una de las favoritas de casa. En un principio puede parecer muy empalagosa pero si tomamos la precaución de no endulzar la nata en exceso, se compensa el dulce de las diferentes capas y la hacen deliciosa y, si además, os gusta el dulce de leche os va a encantar. Es una receta muy popular en Reino Unido. Un postre que además podéis preparar el día anterior si queréis sorprender a alguien, pero teniendo en cuenta que la nata no os aguantará mucho en la nevera.
Ingredientes:
- 1 rulo de galletas tipo digestive.
- 175 gr. de mantequilla.
- 1 ½ botes de dulce de leche.
- 400 gr. de nata para montar.
- Plátanos.
- 3 cucharaditas de azúcar.
- Virutas de chocolate.

Esta receta es un clásico, muy rica, contundente, plato único, no necesita más, si acaso una ensalada verde. Perfecta para tupper pero eso, si, no admite congelación. Podemos hacerlo con la carne que más nos guste y en cuanto al puré de patata podemos elegir también si hacerlo del que viene en sobre y seguir las instrucciones del fabricante o hacerlo nosotros mismos. La diferencia se nota pero no es algo que marque una diferencia sustancial, ante todo, lo que os resulte más cómodo.
Ingredientes:
- 400 gr. de carne picada (yo uso mixta).
- 200 gr. de tomate frito.
- 1 cebolla mediana.
- 1 diente de ajo.
- 6 patatas medianas.
- Mantequilla.
- Leche.
- Queso rallado.
- Aceite de oliva, sal, pimienta y orégano.
