
Una receta muy sencilla pero muy vistosa. Está claro que el pollo es del gusto de casi todo el mundo, es una carne en la que el sabor no es muy pronunciado, por lo que nos da mucho juego a la hora de cocinarla puesto que combina con casi todo, por no decir todo.
En esta ocasión, en vez de utilizar filetes de pechuga, que es lo más habitual, he utilizado contramuslos deshuesados, más jugosos que la pechuga.
Para hacer los rollitos he utilizado una red que ya venden hecha, solo hay que introducir el rollo, cortar a la medida y anudar los dos extremos. El relleno lo he hecho con jamón de York y queso, pero admite bacon, jamón serrano…los que queráis. Vamos a por la receta.
Ingredientes (para 3 comensales):
- 3 contramuslos de pollo deshuesados.
- 3 lonchas de jamón de York.
- 3 lonchas de queso Gouda.
- 1 cebolla grande.
- 2 zanahorias grandes.
- 1/2 pimiento verde.
- 1 puerro.
- 1/2 tomate rallado.
- 1 diente de ajo.
- 300 ml. de caldo de ave.
- 300 ml. de agua.
- 1 cucharada de harina.
- Aceite de oliva, harina, sal y pimienta blanca.

Seguimos con las recetas de torrijas pero siempre diferentes, que hay mucho por probar, incluso en las recetas tradicionales se pueden establecer variaciones y, de esta forma, probar cosas nuevas.
Las que hoy os voy a dejar son unas torrijas bañadas en un almíbar de naranja que nos dejarán muy buen sabor de boca. En principio son unas torrijas de vino tradicionales enriquecidas con este almíbar que es, a fin de cuentas, en que marca la diferencia.
Ingredientes (para unas 18 torrijas):
- 18 rebanadas de pan para torrijas.
- 400 ml. de vino blanco.
- 250 gr. de miel de flores.
- 2 naranjas.
- 120 ml. de agua.
- 3 huevos.
- Aceite de oliva.

Una receta sencilla, de esas que, una vez que tenemos los ingredientes, se preparan en cinco minutos.
Ya os he hablado de las virtudes del garbanzo. Es rico en proteínas, en almidón y en lípidos (más que las otras legumbres) sobre todo de ácido oleico y linoleico, que son insaturados y carentes de colesterol. Del mismo modo el garbanzo es un buen aporte de fibra y calorías.
También puede ser una forma de aprovechar los garbanzos sobrantes de algún cocido o puchero. Yo, en esta ocasión los he cocido con un par de zanahorias y una cebolla, los he escurrido y los he reservado.
Además le he añadido Bonito del Norte, rico tanto en proteínas como en vitaminas A, B, D, y K. Aporta minerales como el calcio y el yodo, esenciales para el metabolismo. Destacan sus altas propiedades nutritivas, ya que es rico en ácido linoleico y en Omega 3,
Ingredientes (para 4 comensales):
- 300 gr. de garbanzos sin cocer.
- 2 zanahorias.
- 1 cebolla.
- 3 dientes de ajo.
- 200 gr. de bonito del norte en aceite de oliva.
- 250 gr. de pimientos de piquillo escurridos.

¿Te gusta el pan? ¿Disfrutas mojando una buena salsa? ¿Te brillan los ojos cuando ves fotos de pan en los blogs? ¿Te gustaría hacerlo en casa? ¿Cuando lees las recetas desistes porque no tienes tiempo o ganas para hacer masa madre? ¿Crees que es muy difícil hacer un buen pan en casa? Si has contestado SI a estas preguntas, sigue leyendo porque este post te interesa.
Yo soy la primera que me maravillo de esos panes caseros que se ven en los blogs y, cuando leo que hay que hacer masa madre y dedicarle horas o esperar días a prepararla, se me quitan las ganas, ya sea por falta de tiempo, de paciencia o de lo que sea.
No voy a discutir que la masa madre tiene su función y que un pan hecho con ella es mucho mejor que uno que no la lleva pero, también debo decir que se puede hacer un pan muy bueno, rico y casero sin masa madre, al alcance de cualquiera. Si después de hacerlo de esta forma sencilla le cogéis el gusto y queréis hacerlo con masa madre notaréis la diferencia entre uno y otro. Yo desde luego algún día pienso hacerlo.
Hoy os dejo la receta del pan que hacemos en clase los miércoles. Sencilla, sale siempre, no necesita masa madre y no hay que ser un maestro panadero para prepararlo.
Ingredientes (para un pan grande):
- 1 kg. de harina de fuerza.
- 600 gr. de agua.
- 22 gr. de levadura seca de panadería.
- 3 cucharaditas de sal.

Las recetas de aprovechamiento son cada vez mejor recibidas. Creo que la crisis se está haciendo sentir más fuerte que nunca y poder aprovechar sobras de otras recetas para sacar una comida o una cena para toda la familia con muy poco va a convertirse en imprescindible. Hoy os traigo una de estas recetas. El otro día preparamos en casa arroz blanco para tomarlo con huevo frito, unas salchichas y salsa de tomate, un plato que se come en todas las casas y que está realmente bueno. Pues bien, me sobró arroz y como me niego a tirar la comida decidí aprovecharlo y hacer unas croquetas para llevar en tupper. Muy fáciles y resultonas.
Ingredientes (para unas 20 croquetas):
- 450 gr. de arroz blanco ya cocido.
- 150 gr. de atún en aceite escurrido.
- 3 cucharadas de tomate frito.
- 25 gr. de queso crema (tipo Philadelphia).
- Aceite de oliva, sal, huevo y pan rallado.

Para mí este dulce es una combinación increíble. Me encanta el dulce de leche, ya lo he empleado en otras recetas como el Banoffee Pie, y además el bizcocho genovés, con esa suavidad, esponjoso, ligero…si sigo pensando en ello empezaré a salivar.
No es complicado, os lo aseguro. Preparar la plancha de bizcocho puede asustar si no lo habéis hecho nunca pero, aunque la primera vez os temblará el pulso, después os reiréis pensando lo fácil que resulta. Vamos a por ello.
Ingredientes:
- 4 huevos.
- 50 gr. de harina.
- 50 gr. de Maizena.
- 1 sobre de azúcar vainillado.
- 80 gr. de azúcar.
- 25 gr. de azúcar glass.
- Dulce de leche.
- Almendra crocante (opcional).
