
Hace unos días, dando una vuelta con mi amiga Ruth, pasamos por el mercadillo de Azuqueca y en uno de los puestos vi “romanescu”. No imagináis la alegría que me dio, aquí la verdad es que ver ciertas cosas es casi ciencia-ficción.

Tiene un aspecto precioso y llamativo.

Evidentemente compré una, no podía perder la oportunidad. Preparé una receta sencilla para poder disfrutarla sin matar el sabor. Si no la habéis probado nunca os animo a hacerlo, tiene un sabor muy suave, es más sutil que el brócoli y que la coliflor y tiene más propiedades nutritivas, entre ellas el ácido fólico.
Ingredientes (para 4 comensales):
- 1 romanescu.
- 4 patatas hermosas.
- 1 cucharada de mantequilla.
- 200 ml. de leche.
- 4 lonchas de bacon.
- Queso rallado.
- Aceite de oliva, sal.

Una receta de legumbre muy sencilla, barata, sin grasa y muy rica. Apta para tupper así que nos solucionará una comida en el trabajo sin renunciar a comer sabroso. La verdad es que resulta suave al paladar y como le añadimos unos cominos, la digestión no será nada pesada, además están cocinados solo con verduras, más ligero imposible.
Ingredientes (para 2 comensales):
- 400 gr. de garbanzos ya cocidos (yo he usado de tarro).
- 1 cebolla mediana.
- 1 zanahoria grande.
- 250 gr. de tomate natural triturado.
- 3 rebanadas de pan.
- 250 ml. de caldo.
- 15 almendras crudas.
- Aceite de oliva, sal y una pizca de cominos molidos.

Todos sabemos que el arroz es un ingrediente muy socorrido y que con cuatro cosillas y un poco de arte se puede hacer un plato muy sabroso, sin desmerecer las maravillosas paellas que todos alguna vez hemos saboreado y que son pequeñas obras de arte. Para los puristas esto no será una paella pero a mi me gusta llamarla así.
La receta que os dejo hoy es muy ligera, apta para vegetarianos y que también nos sirve para aprovechar verduras que tengamos por la nevera y que están pidiendo a gritos salir de allí. Yo concretamente he usado medio calabacín que se moría de tristeza en el cajón y un poco de menestra de verduras que me había sobrado de otra preparación. Podéis usar las verduras que queráis, yo para este plato procuro evitar las coles (repollo, coliflor…) me resultan demasiado fuertes.
Ingredientes (para cuatro comensales):
- ½ calabacín.
- 400 gr. de menestra de verduras (zanahoria, alcachofa, habas, judías verdes y guisantes).
- ½ cebolla.
- 1 diente de ajo.
- 1 tomate maduro.
- 400 gr. de arroz.
- 800 ml. de caldo de verduras o ave.
- Aceite de oliva, sal y azafrán.

Receta dulce, para acompañar un buen café caliente en la merienda o para desayunar también y con ese toque rico que da la fruta en los dulces. A los niños les va a encantar y a los mayores más. Es muy sencillo y ahora es el momento ideal para prepararlo, ya que disponemos en el mercado de unas mandarinas muy muy dulces que debemos aprovechar.
Ingredientes:
Para el bizcocho:
- 2 mandarinas.
- 420 gr. de harina.
- 200 gr. de azúcar.
- 120 ml. de aceite de girasol (para que no de sabor).
- 1 sobre de levadura tipo Royal.
- 2 huevos.
Para el glaseado.
- 100 gr. de azúcar glass.
- 1 mandarina.
Elaboración:
Precalentamos el horno a 180º C.
Batimos con la batidora los huevos, las mandarinas enteras (con cáscara y todo y bien lavadas) y el aceite.
En un recipiente amplio tamizamos la harina, la levadura, añadimos el azúcar y el batido de huevos, mandarinas y aceite. Mezclamos bien hasta hacer una masa homogénea. Quedará bastante espesa. Ponemos en un molde engrasado y metemos al horno unos 30-40 minutos, dependiendo del horno. Ya sabemos que debemos pinchar para asegurarnos que está bien hecho por dentro.

Una vez hecho sacamos del horno y dejamos templar.

Mientras preparamos el glaseado. En un cuenco ponemos el azúcar glass y le vamos añadiendo el zumo de mandarina poco a poco moviendo para que el azúcar se vaya disolviendo. Debe quedar denso, como en la foto.

Desmoldamos el bizcocho…

y ponemos el glaseado por encima.

Una vez seco quedará crujiente. Fijaos que esponjoso.

Una delicia.

Una receta de pasta con una salsa con carácter, el queso que vamos a utilizar, un gorgonzola dulce, tiene un sabor que no deja indiferente al paladar y los espárragos verdes también tienen un sabor que predomina sobre otros ingredientes. Pues la combinación de ambos nos deja una salsa muy especial para un plato de pasta diferente.
Ingredientes (para 4 comensales):
- 400 gr. de spaguetti.
- 1 manojo de espárragos verdes.
- 200 gr. de queso gorgonzola dulce.
- 200 ml. de nata para cocinar.
- 100 ml. de leche.
- Aceite de oliva, sal, pimienta blanca y nuez moscada.

¡¡¡Comenzamos semana!!! Eso significa que tenemos unos cuántos días por delante para compartir ricas recetas y saborearlas con los nuestros.
Para mí los lunes, lejos de ser un día desanimado, me pone las pilas más que ninguno de la semana así que aprovecho para hacer muchas cosas. Hoy os dejo una receta que tenía prevista para el viernes, pero surgió un paseo para redecorar la cocina (he puesto una estantería nueva, ya no me caben todos los ingredientes que me gusta tener en la despensa) y no pude publicar. Una receta muy vistosa, ligera, sabrosa y que vestirá la mesa si queréis hacer algo diferente mañana para cenar con vuestro contrario/a.
Ingredientes (para 2 comensales):
Para la salsa:
- 2 bolsitas de tinta de calamar.
- 2 dientes de ajo.
- ½ cebolla mediana.
- 1 puerro.
- 1 cucharada de tomate rallado.
- 100 ml. de vino blanco.
- Pimentón picante.
Para el revuelto:
- 200 gr. de bacalao desalado (podéis comprar migas puesto que lo queremos en trocitos).
- 4 huevos.
- Cebolla, sal y perejil.
