
Un plato de cuchara de los de toda la vida. Las sopas de ajo o sopa castellana (la diferencia es el huevo, la sopa de ajo no lo lleva) es un plato típico de esta zona y existen varias versiones puesto que cada cocinero puede añadirle ingredientes y variar la receta original. En un principio esta sopa se preparaba con agua o caldo, pan duro de varios días, ajo, laurel, pimentón y aceite de oliva. Un origen muy humilde que ha ido cambiando y enriqueciéndose con el tiempo.
Dicho esto, la que os traigo hoy es la receta que prepara Miguel en casa, en esta ocasión yo simplemente me he limitado a fotografiar. Está deliciosa y, aunque en casa es plato único para una cena, lo habitual es tomarlo como un primero, calentito, para entonar el cuerpo. En algunos sitios es habitual tomarlo tras una noche de “excesos” antes de ir a dormir puesto que es fácil de digerir y ayuda a recuperar la mucosa estomacal.
Ingredientes (para 4 comensales):
- 200 gr. de pan duro.
- 4 dientes de ajo.
- 90 gr. de bacon picado.
- 90 gr. de jamón serrano picado.
- 1 cucharada de pimentón dulce.
- ½ cucharada de pimentón picante.
- 1 ½ litro de agua.
- 3 huevos.
- Aceite de oliva y sal gorda.

Estos grissines los preparé también para la cena de Nochebuena, para acompañar a los aperitivos. A todos nos encantaron, tienen un sabor delicioso, natural y son muy crujientes.
Hacerlos es muy fácil, la masa es de esas maravillas que no se pegan en las manos ni en la encimera, que se extienden muy fácilmente con el rodillo, manejable para cualquiera y el resultado es más que satisfactorio. Si tenéis peques en casa pueden echaros una mano y disfrutarán viendo su obra cuando salga del horno.
Ingredientes:
- 420 gr. de harina.
- 1 sobre de levadura seca de panadero.
- 120 ml. de agua templada.
- 100 ml. de leche.
- 15 gr. de azúcar.
- 55 gr. de aceite de oliva.
- 10 gr. de sal.

Tal como os dije ayer en la presentación de la Mesa de Nochebuena, como plato principal preparé un Pavo Navideño tradicional. Hacía tiempo que nos apetecía prepararlo, de tanto verlo en las películas a uno le entran ganas de tenerlo en la mesa.
Aunque parezca complicado, no lo es, quizá hay que tener un poco más de paciencia pero tampoco es nada que no podamos hacer cómodamente, sobretodo porque como se hace en el horno ese tiempo se puede aprovechar para hacer otras cosas o simplemente descansar después de haberlas hecho.
Ingredientes (para un pavo de 3 Kg.):
- 1 pavo de 3 Kg.
- 200 gr. de panceta fresca o ahumada.
- 250 gr. de frutas secas variadas (orejones, ciruelas, pasas, frutos del bosque…lo que queráis).
- 200 ml. de caldo de pollo.
- 1 cebolla grande.
- Manteca de cerdo.
- Agua, sal gorda y vino dulce.

Esta receta se la enseñaron a Miguel unos franceses, ellos los preparaban así de forma habitual en sus casas. Quizá no sea el nombre que deba tener la receta, así que espero que los más “puristas” no se escandalicen. Así los llamamos en casa.
Aclarado esto debo hablaros un poco de las bondades de los guisantes. Estas leguminosas nos aportan mucha Vitamina A, minerales como el Fósforo, Potasio, Calcio y Hierro así como Riboflavina y Tianina. Son buenos para el colesterol, el esfuerzo físico, la inapetencia, el sistema nervioso y el insomnio gracias a su poder tranquilizante y además nos aportan fibra.
Creo que merece la pena consumir guisantes, ya sean en grano o con vaina, llamados tirabeques.
La receta que os traigo es muy sencilla y llena de sabor. Nosotros solemos tomarla como plato único en la cena, es un plato completo y lleno de nutrientes.
Ingredientes (para 4 comensales):
- 1 Kg. de guisantes congelados.
- 150 gr. de bacon en tiritas.
- 1 cebolla.
- 50 gr. de mantequilla.
- 1 cucharada de harina.
- 300 ml. de caldo de cocción de los guisantes.
- 1 cucharadita de pimienta blanca molida.
- Sal.

Viendo que la receta de los Nevaditos os ha entusiasmado por su sencillez, buen resultado y la posibilidad de hacer vuestros propios dulces navideños, hoy os traigo otra igual de sencilla que os va a encantar. Desde bien pequeña estos eran mis favoritos en la bandeja de los mantecados, polvorones etc. No sé porque, la verdad, supongo que ese toque especial que le da el moscatel, un saborcito que se te queda en la garganta después de haberlos comido, el aroma cuando los desenvuelves, quizá todo ello junto y, además, en mi casa no los quería nadie. Lo que siempre lamentaba es que entraban muy pocos en los surtidos preparados. Ya de mayor, cuándo las compras son cosa mía, compraba por un lado el surtido y por otro los roscos de vino así me aseguraba que no había solo dos en la bandeja y ahora me los hago yo y después de leer la receta vosotros también los haréis.
Ingredientes (para 12 roscos):
- 250 gr. de harina.
- 100 gr. de manteca de cerdo ibérica.
- 100 ml. de vino moscatel.
- 1 pizca de canela.
- 1 pellizco de sal.
- 30 gr. de azúcar.
- Azúcar glass para rebozar.

Vamos a por una receta sencilla pero sabrosa que os quedará de lujo en cuánto a sabor y a presentación. En época de castañas tenemos que aprovecharlas para elaboraciones dulces o saladas que enriquecerán nuestro paladar y nuestra mesa. Una receta con ingredientes económicos que podéis aprovechar también para ocasiones especiales sin desmerecer.
Ingredientes (para 3 comensales):
- 3 pechugas de pollo enteras.
- 1 puerro.
- 125 ml. de zumo de mandarina.
- 50 ml. de salsa de soja japonesa.
- ½ cucharadita de jengibre en polvo.
- 60 gr. de castañas peladas.
- 125 ml. de leche.
- Aceite de oliva y sal.
