
Cuando hacemos cocido en casa (aquí el artista es Miguel), siempre nos sobra carne, pollo, morcilla, chorizo… supongo que a todos nos pasa y que todos sabemos aprovechar esas sobras. Pues bien, esta vez se me ocurrió que quizá debería cambiar la forma de aprovecharlo y me lancé a preparar esta receta, sabrosa y muy contundente aunque gracias al aporte de verduras se aligera bastante el peso para la digestión. Aconsejo acompañar de un vinito y comerlo sin prisas y bien caliente. Las cantidades son un poco orientativas porque todo depende de la cantidad de carnes que os sobren. Os adelanto que me sobró relleno y preparé con él otra receta que veréis mañana. Aquí no se tira nada.
Ingredientes:
- Carnes sobrantes del cocido.
- ½ cebolla.
- ¼ pimiento verde.
- ¼ pimiento rojo.
- 1 diente de ajo.
- 1 calabacín.
- 400 ml. de tomate frito.
- 2 láminas de hojaldre (yo uso congelado de Hacendado).
- 1 huevo para pintar.
- Aceite de oliva y sal.

Esta receta que os traigo hoy también es muy sencilla y rápida de preparar. Yo la he hecho con las pechugas enteras, cada vez me gusta más utilizar así esta parte del pollo porque queda más jugosa que si lo hago filetes pero eso va en gustos, evidentemente si utilizáis filetes para hacerla tened en cuenta los tiempos y comprarlos gorditos, si son demasiado finos no son recomendables para esta receta.
Ingredientes:
- 4 pechugas de pollo.
- 12 champiñones hermosos.
- 200 ml. de nata.
- 200 ml. de leche.
- 1 diente de ajo.
- Aceite de oliva, sal, pimienta, perejil y nuez moscada.

Una receta muy sencilla en su elaboración pero llena de sabor, se prepara en un momento y es un plato único completo para una comida. A la hora de preparar la salsa podemos darle un toque personal añadiéndole unas hierbas aromáticas al gusto. En este caso yo no lo he hecho.
Ingredientes:
- 500 gr. de pechuga de pavo.
- 1 cebolla grande.
- 2 dientes de ajo.
- 50 gr. de almendras peladas crudas.
- 2 tomates maduros.
- 200 ml. vino blanco.
- 200 ml. de caldo de pollo.
- Aceite, sal, pimienta y laurel.

Creo que a todos nos pasa en ocasiones que compramos verduras teniendo una idea y después cambiamos de planes y se nos quedan dando vueltas por la nevera hasta que vemos que empiezan a perder un poco de lustre y decidimos ponernos manos a la obra con ellas. Eso me pasó a mí y, la verdad, el resultado mereció la pena. Cambiar de planes a veces es casi como tener una idea genial.
La idea inicial fue cocinar solo las verduras antes de que tuvieran mal aspecto. Una vez hechas usé la mitad en esta receta, el resto lo tengo congelado y ya os contaré que hago con ellas, así que si sólo vais a cocinar la lasagna debéis adaptar las cantidades.
El hecho de que la llame lasagna ligera es porque, además de su alto contenido en verduras, no tiene bechamel, esto la hace menos pesada y además nos permite hacerla en menos tiempo, que al ritmo que vivimos hoy, es importante. Además al llevar atún evitamos también el contenido graso que pueda tener la carne.
Ingredientes:
- 2 berenjenas.
- 3 calabacines.
- 1 pimiento rojo.
- 1 pimiento verde.
- 2 dientes de ajo.
- 1 cebolla grande.
- 3 latas de atún en aceite.
- Placas de lasagna (yo he usado precocidas).
- Tomate frito.
- 300 ml. de nata para cocinar.
- Queso rallado.
- Aceite de oliva, sal, pimienta negra y orégano.

Esta receta os recordará sin duda a la que publiqué no hace mucho de Pollo a la mostaza. La elaboración es prácticamente idéntica aunque la salsa es mucho más sutil por el toque dulce de las manzanas. No olvidemos que es una fruta que casa perfectamente tanto con aves como con algunas carnes y nuestro paladar siempre agradece el poder degustar distintos matices en un mismo bocado.
Ingredientes:
- 2 cuartos traseros de pollo.
- 2 manzanas (de la variedad que queráis).
- 2 patatas medianas.
- 3 cucharaditas de mostaza de Dijon.
- Aceite, sal y pimienta.

Esta receta os va a sorprender gratamente. La verdad es que, a pesar de que me atrevo con todo, me costó un poco “digerir” mentalmente esta combinación de sabores y por más que intentaba imaginarla antes de prepararlo no era capaz, así que me puse con ello y el resultado nos encantó. Es rápida de preparar y sin duda es una receta para repetir.
Ingredientes:
- 8 trozos de abadejo (o cualquier otro pescado blanco).
- 400 gramos de alubias cocidas (yo he usado de tarro).
- 300 gramos de leche evaporada.
- 1 cebolla.
- 2 dientes de ajo.
- 2 pimientos de piquillo.
- 1 pastilla de caldo de pescado.
- 1/2 limón.
- Aceite de oliva y sal.
